Distintos caminos

“Señor, me enseñarás el sendero de la vida”, dice el salmo 15, 1-11.
Creo que cada uno de nosotros tiene un camino que ha de seguir en la
vida. Es muy difícil que siempre sean llano, luminoso, alegre. Que no
se tropiece y hasta se caiga porque hay una piedra en el camino.

Lo importante es saber hacia dónde se va o hacia dónde se desea
llegar.
Si se tienen metas, lo ideal sería conseguirlas, pero si hay trabas,
si se pierde el esfuerzo que se necesita, la  buena voluntad y la valentía
para seguir adelante, pues a sentarse para descansar y pensar.

Si nos damos cuenta de que era demasiado lo que se pretendía, habrá
que aceptar lo que nos sobrepasa sin desesperación, o reponer
fuerzas, tomar vitaminas, poner remedios a nuestro alcance, no al
de los demás. El camino es cosa de cada uno de nosotros.

La oración de EVANGELIO 2011 dice: “JESUCRiSTO, compañero
de camino, confidente y maestro, tú me sales al encuentro
en mis dudas y vacilaciones, en mis desalientos y en mis huídas.
Tu Palabra ilumina mi mente y hace que arda de amor mi corazón.
Te doy gracias y te pido que continues guiando mis pasos, a tu
lado, por los caminos de la luz y del amor.

                                                              

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