SAN PEDRO DE ALCÁNTARA

Hoy se celebra en Arenas de San Pedro la festividad de su Patrono San Pedro de Alcántara, del que soy muy devota y al que me he atrevido a dibujar a plumilla, a pintar a espátula al óleo, con pincel óleo y acrílico, de modo desastroso, malo y menos malo. También creé la vida del santo en pasatiempos en el año 1998 y lo que tenía guardado en disquettes me ha sido imposible recuperarlo, de modo que a no ser que San Antonio me eche una mano lo pueda encontrar impreso; no lo encuentro…¡qué desastre!

                                                       
«…Mas era muy viejo cuando le vine a conocer, y tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles. Con toda esta santidad era muy afable, aunque de pocas palabras si no era con preguntarle. En éstas era muy sabroso, porque tenía muy lindo entendimiento», escribe de él Santa Teresa en su Autobiografía (cap. 27).
Había nacido en 1499 en Alcántara, hijo de Alonso Garavito y de María Vilela de Sanabria, quienes en su bautismo le pusieron el nombre de Juan. Alcántara está en la raya de las dos Extremaduras, española y portuguesa, tierra dura, sin suavidades, que forja a sus hombres en barro recocido, más recio que el bronce, tierra de «conquistadores». Pero Juan de Sanabria no se fue con ellos. Después de estudiar en Salamanca se hizo franciscano, cambiando su nombre por el de Pedro: Fray Pedro de Alcántara. Era otra la «conquista», no menos heroica ni menos gloriosa que la de sus paisanos, a la que le invitaba una misteriosa llamada.
Estamos en una de las épocas más llenas de vida de la historia de España, y en la que se concentra mucho de lo que los españoles han aportado a la historia universal. Edad de oro de la espiritualidad española, que hizo posible una impresionante cosecha de magníficas realidades: un deseo ardiente de reforma; una búsqueda viva e inquieta de vida interior, un interés generalizado por la oración, que deja de ser patrimonio de una elite monástico-religiosa, y pasa del convento a la calle, sin distinguir clases, edades o sexos, porque -como escribe Fray Pedro a Teresa de Jesús -, en temas de vida espiritual y perfección evangélica «no se dio más a hombres que a mujeres». Va a irrumpir en todo su esplendor la gran «furia» española, una de cuyas cumbres, en el aspecto espiritual, será precisamente San Pedro de Alcántara.

Esto y mucho más podéis saber sobre el Santuario y el santo, entrar en:

http://www3.planalfa.es/santuario/page3.html

En la página de Literatura podéis leer el principio de la Oración y Meditación
que escribió el santo para un matrimonio muy devoto y que podéis seguir desde la página arriba indicada.

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